¿Qué es el tratamiento All-on-4?
El All-on-4 es una técnica de rehabilitación oral completa que permite sustituir todos los dientes de una arcada (superior, inferior o ambas) mediante una prótesis fija atornillada sobre cuatro implantes dentales estratégicamente posicionados. A diferencia de los implantes unitarios, donde se coloca un implante por cada diente perdido, el concepto All-on-4 aprovecha la biomecánica del hueso maxilar para lograr estabilidad inmediata con el mínimo número de fijaciones.
El protocolo fue desarrollado por el Dr. Paulo Maló en Lisboa a finales de los años noventa y ha sido validado por más de dos décadas de evidencia científica. Su tasa de supervivencia supera el 95% a diez años según múltiples estudios longitudinales publicados en revistas como Clinical Implant Dentistry and Related Research y el International Journal of Oral & Maxillofacial Implants.
La clave del sistema reside en la angulación de los dos implantes posteriores, que se inclinan hasta 45 grados para maximizar el contacto con el hueso disponible. Esto permite, en muchos casos, evitar procedimientos adicionales de regeneración ósea o elevación de seno maxilar, reduciendo significativamente el tiempo total de tratamiento, la complejidad quirúrgica y el coste para el paciente.
En PerioMax, este tratamiento es planificado y ejecutado por un cirujano maxilofacial con formación hospitalaria, lo que aporta un nivel de seguridad adicional ante posibles complicaciones anatómicas como la proximidad del nervio dentario inferior o la neumatización del seno maxilar.
¿Cómo se realiza la cirugía?
El proceso comienza semanas antes de la intervención con una fase de planificación digital exhaustiva. Se realiza un escáner CBCT (tomografía computarizada de haz cónico) que permite analizar tridimensionalmente la cantidad y calidad del hueso disponible. Con esta información, se diseña virtualmente la posición exacta de cada implante y se puede fabricar una guía quirúrgica impresa en 3D que garantiza una colocación precisa.
El día de la cirugía, el procedimiento se realiza habitualmente bajo sedación consciente, lo que significa que el paciente está relajado, sin ansiedad y sin dolor, pero puede respirar de forma autónoma y responder a indicaciones verbales. En casos seleccionados, puede realizarse bajo anestesia general.
La intervención en sí dura entre 90 y 120 minutos por arcada. Se realizan extracciones de los dientes remanentes si los hubiera, se preparan los lechos implantarios según la planificación y se insertan los cuatro implantes. Gracias a la estabilidad primaria que proporcionan los implantes modernos con superficie tratada, se puede atornillar una prótesis provisional fija el mismo día de la cirugía.
Esta prótesis provisional — denominada prótesis de carga inmediata — es funcional y estética. El paciente sale de la clínica con dientes fijos ese mismo día, aunque deberá seguir una dieta blanda durante las primeras semanas. Pasados entre cuatro y seis meses, una vez completada la osteointegración, se sustituye por la prótesis definitiva, fabricada con materiales de alta resistencia como circonio o titanio con recubrimiento cerámico.

¿Duele el procedimiento?
Esta es, comprensiblemente, la primera pregunta que nos formulan los pacientes. La respuesta directa es que durante la cirugía no sentirá dolor alguno. La combinación de anestesia local con sedación consciente elimina por completo cualquier molestia intraoperatoria.
En el postoperatorio, es normal experimentar cierta inflamación y molestias durante los primeros tres a cinco días. El pico de inflamación suele producirse entre las 48 y 72 horas posteriores a la intervención. Sin embargo, estas molestias son perfectamente manejables con la medicación prescrita: habitualmente una combinación de antiinflamatorios y analgésicos convencionales.
La mayoría de nuestros pacientes describen las molestias como más leves de lo que esperaban. De hecho, es frecuente que refieran menos dolor del que experimentaron con extracciones dentales previas. Esto se debe a que la técnica quirúrgica es mínimamente invasiva y a que la prótesis provisional actúa como un apósito que protege la zona intervenida.
En PerioMax prescribimos un protocolo postoperatorio detallado que incluye medicación antiinflamatoria pautada, antibioterapia profiláctica, enjuagues con clorhexidina y recomendaciones dietéticas precisas. Además, realizamos un seguimiento estrecho con revisiones a las 24-48 horas, a la semana y al mes de la intervención.
Recuperación: qué esperar semana a semana
La recuperación del All-on-4 sigue un patrón predecible que conviene conocer de antemano para gestionarla con tranquilidad. A continuación describimos las fases más relevantes:
- Días 1-3: Es el periodo de mayor inflamación. Aplique frío intermitente (15 minutos sí, 15 minutos no) durante las primeras 24 horas. Dieta fría y líquida o semilíquida (batidos, purés, yogures, sopas templadas). Mantenga la cabeza ligeramente elevada al dormir. Es normal observar pequeños hematomas en la zona.
- Días 4-7: La inflamación comienza a remitir notablemente. Puede pasar a una dieta blanda (pasta bien cocida, pescado, huevos revueltos, frutas maduras trituradas). Inicie enjuagues suaves con clorhexidina. Evite fumar, usar pajitas o escupir con fuerza.
- Semanas 2-4: La mayoría de los pacientes retoman su actividad social y laboral normal durante la segunda semana. Las molestias son mínimas o inexistentes. Puede ampliar la dieta progresivamente, evitando aún alimentos muy duros o crujientes. Primera revisión de control de la prótesis provisional.
- Meses 2-4: Fase de osteointegración. Los implantes se fusionan con el hueso de manera silenciosa. La vida del paciente es completamente normal. Debe mantener una higiene exquisita con cepillos especiales e irrigadores que le proporcionaremos.
- Meses 4-6: Verificación de la osteointegración mediante radiografía y prueba de torque. Si todo es correcto, se inicia la fabricación de la prótesis definitiva con toma de impresiones de precisión, registros de color y pruebas estéticas.
All-on-4 vs otras opciones: prótesis removible e implantes unitarios
Para tomar una decisión informada, conviene comparar el All-on-4 con las alternativas disponibles. La prótesis removible completa (la dentadura postiza convencional) es la opción más económica, pero presenta limitaciones funcionales significativas: se mueve al hablar y al masticar, reduce la capacidad masticatoria en un 60-80% respecto a la dentición natural, puede provocar úlceras en la mucosa y contribuye a la reabsorción acelerada del hueso maxilar al no transmitir cargas funcionales al hueso.
Los implantes unitarios (un implante por cada diente perdido) ofrecen el resultado más fisiológico, pero en una boca completamente edéntula requerirían entre 6 y 10 implantes por arcada, múltiples cirugías, posibles injertos óseos y un coste sustancialmente superior. Además, el tiempo de tratamiento se prolonga considerablemente.
El All-on-4 ocupa un punto intermedio óptimo: proporciona una prótesis fija no removible, devuelve la capacidad masticatoria al 85-90%, mantiene la estimulación ósea mediante los implantes, se completa en un solo acto quirúrgico y tiene un coste significativamente inferior al de la rehabilitación con implantes unitarios.
Existe también la variante All-on-6, que utiliza seis implantes en lugar de cuatro. Se reserva para situaciones donde la densidad ósea es menor o cuando se desea una mayor distribución de las cargas. Su cirujano maxilofacial determinará cuál es la opción más adecuada para su caso tras el estudio radiológico.

¿Es usted candidato al All-on-4?
El All-on-4 está indicado para pacientes que han perdido todos los dientes de una arcada o cuyos dientes remanentes tienen un pronóstico tan desfavorable que la extracción es inevitable. También es una excelente opción para personas que llevan años con dentadura postiza removible y desean una solución fija y definitiva.
Los candidatos ideales presentan un volumen óseo suficiente en las zonas anterior y premolar, lo cual se verifica mediante el escáner CBCT. La gran ventaja del concepto All-on-4 es que, al inclinar los implantes posteriores, permite aprovechar hueso que otras técnicas no podrían utilizar, ampliando considerablemente el número de pacientes elegibles.
Existen situaciones que requieren evaluación adicional. Los pacientes con diabetes no controlada deben estabilizar su glucemia antes de la cirugía. Los fumadores de más de diez cigarrillos diarios tienen un riesgo elevado de complicaciones y fracaso de la osteointegración: recomendamos encarecidamente dejar de fumar al menos cuatro semanas antes y cuatro semanas después de la intervención. Los pacientes en tratamiento con bisfosfonatos intravenosos (utilizados en osteoporosis severa o patología oncológica) requieren un protocolo específico.
La edad, por sí sola, no es una contraindicación. Hemos tratado con éxito a pacientes de 80 años con resultados excelentes. Lo que importa es el estado de salud general y la calidad ósea, no el número en el carné de identidad.
Si tiene dudas sobre si es candidato, le invitamos a solicitar una primera consulta de valoración en PerioMax. Tras el estudio clínico y radiológico, su cirujano maxilofacial le presentará un plan de tratamiento personalizado, con todas las opciones disponibles explicadas de forma transparente.

