La respuesta corta: sí, pero con condiciones
Si tiene o ha tenido periodontitis y necesita implantes dentales, hay una pregunta que probablemente le ronda la cabeza: ¿puedo ponerme implantes con esta enfermedad? La respuesta es sí, pero no de cualquier manera.
Colocar implantes en un paciente con enfermedad periodontal activa — bolsas profundas sangrantes, pérdida ósea progresiva, higiene deficiente — es una receta para el fracaso. Las mismas bacterias que destruyeron el hueso alrededor de sus dientes naturales atacarán el hueso alrededor del implante, causando periimplantitis y, eventualmente, la pérdida del implante.
Pero si la enfermedad periodontal se trata y se estabiliza antes de la cirugía, y se mantiene un programa de mantenimiento riguroso después, los resultados son excelentes. La evidencia científica muestra tasas de supervivencia del 90-95% a 10 años en pacientes con periodontitis controlada, frente al 95-98% de pacientes sin antecedentes periodontales. Una diferencia pequeña que se puede minimizar aún más con un seguimiento adecuado.
Por qué la periodontitis complica los implantes
Para entender los riesgos, conviene saber qué hace la periodontitis y cómo afecta al implante.
La periodontitis destruye el hueso alveolar que rodea y sostiene los dientes. Cuando se pierde un diente por esta causa, el hueso que lo sostenía se reabsorbe progresivamente — un proceso que se acelera los primeros meses tras la pérdida dental. Esto puede dejar un volumen óseo insuficiente para anclar un implante de forma segura.
Pero el problema no es solo la cantidad de hueso. Los pacientes con historial de periodontitis tienen un perfil microbiológico e inmunológico particular. Su sistema inmune tiende a reaccionar de forma exagerada frente a las bacterias, generando una respuesta inflamatoria que, paradójicamente, destruye sus propios tejidos. Este mismo mecanismo puede activarse alrededor de los implantes, dando lugar a la periimplantitis.
El protocolo que seguimos en PerioMax
No colocamos implantes hasta que la enfermedad periodontal está controlada. Seguimos un protocolo secuencial estricto:
- Fase 1 — Diagnóstico integral: sondaje periodontal completo de toda la boca, serie radiográfica periapical y CBCT 3D (tomografía de haz cónico). El CBCT nos permite evaluar el volumen óseo disponible con precisión milimétrica y planificar la posición exacta del implante.
- Fase 2 — Tratamiento periodontal activo: raspado y alisado radicular de todos los dientes afectados. Cirugía periodontal donde sea necesario. Extracción de dientes con pronóstico imposible (grado de movilidad III, pérdida ósea terminal). Instrucciones de higiene personalizadas.
- Fase 3 — Reevaluación a las 6-8 semanas: verificamos que no hay bolsas activas superiores a 4 mm con sangrado, que la higiene oral es adecuada y que la enfermedad está estabilizada. Solo entonces pasamos a la siguiente fase.
- Fase 4 — Cirugía de implantes: utilizamos cirugía guiada digital para colocar los implantes en la posición óptima planificada en el CBCT. Si el hueso es insuficiente, realizamos regeneración ósea simultánea o previa (injertos, elevación de seno maxilar).
- Fase 5 — Mantenimiento periimplantario: revisiones cada 3-4 meses durante el primer año, y cada 3-6 meses a largo plazo. Incluye sondaje alrededor de los implantes, control radiográfico periódico y profilaxis profesional.

Periimplantitis: el riesgo que hay que conocer y prevenir
La periimplantitis es la infección que destruye el hueso alrededor de un implante dental. Funciona de forma similar a la periodontitis: bacterias que colonizan el surco periimplantario, inflamación, destrucción ósea progresiva y, si no se trata, pérdida del implante.
Los números son claros. Estudios a largo plazo estiman que la periimplantitis afecta al 12-22% de los implantes a 10 años en la población general. En pacientes con historial de periodontitis, la cifra se eleva al 28-47% si no se mantiene un programa de mantenimiento riguroso.
Pero aquí está la clave: con mantenimiento periimplantario regular y una higiene oral excelente, la incidencia de periimplantitis en pacientes periodontales se reduce drásticamente. El seguimiento profesional permite detectar los primeros signos (sangrado al sondaje, aumento de la profundidad periimplantaria) antes de que se produzca pérdida ósea significativa.
¿Qué ocurre si hay poco hueso por la periodontitis?
La pérdida ósea causada por la periodontitis es uno de los retos más frecuentes en implantología. En PerioMax contamos con las técnicas y la experiencia necesarias para resolverlo.
Las opciones de regeneración ósea incluyen:
- Injertos óseos autólogos: hueso obtenido del propio paciente (generalmente de la zona posterior de la mandíbula). Ofrece la mejor biocompatibilidad.
- Xenoinjertos: sustitutos óseos de origen bovino procesado (Bio-Oss®). Son el material de relleno más utilizado en regeneración ósea dental.
- Materiales aloplásticos: sustitutos óseos sintéticos que se reabsorben y son reemplazados por hueso propio del paciente.
- Regeneración ósea guiada con membranas: se colocan membranas reabsorbibles o de titanio sobre el defecto óseo para guiar la regeneración y evitar que el tejido blando invada el espacio que debe rellenar el hueso.
- Elevación de seno maxilar: cuando la pérdida ósea afecta al maxilar superior y el seno maxilar ha neumatizado (se ha expandido), se eleva la membrana sinusal y se rellena con material de injerto para ganar altura ósea.
Por qué un periodoncista es el especialista indicado para sus implantes
Este es un punto que merece reflexión. La mayoría de los dientes que se reponen con implantes se han perdido por enfermedad periodontal. Sin embargo, muchos implantes los coloca un profesional diferente al que debería haber tratado — o trató — la periodontitis.
El periodoncista tiene una ventaja única: conoce en profundidad la enfermedad que causó la pérdida dental, domina la cirugía ósea y el manejo de tejidos blandos, y puede anticipar los riesgos específicos de cada caso. En PerioMax, el mismo equipo que trata la enfermedad periodontal es el que coloca los implantes, realiza la regeneración ósea si es necesaria, y lleva a cabo el mantenimiento periimplantario posterior.
Esta continuidad asistencial — el mismo especialista que conoce su historial, sus factores de riesgo y la respuesta de sus tejidos — es determinante para el éxito a largo plazo de los implantes en pacientes con antecedentes periodontales. Los doctores Valdés cuentan con más de mil cirugías de colocación de implantes, incluyendo casos complejos con regeneración ósea extensa.

